Hacer diferencia
Esta es una expresión que se ha vuelto tan común dentro del léxico de nuestra cultura que casi ha perdido su significado. Casi es la palabra clave, ya que el concepto de hacer diferencia nunca ha sido más valioso. Nuestra cultura crea la autogratificación y el deber hacer, reduciendo la energía moral que tenemos para los demás. Los comportamientos egoístas pueden dejar al altruismo detrás. No tiene que ser así. Existen oportunidades para hacer diferencia en cada encuentro.